Si nos gusta el senderismo y estamos pensando en hacer una escapada, la Región de Murcia cuenta con pueblos muy atractivos para la realización de estos planes.
Destacan por la belleza de sus parajes, puesto que son localidades que atesoran un amplio término municipal. Por ello, vamos a presentar dos pueblos en los que podemos disfrutar de la naturaleza en estado puro.
Aunque hay más que podrían aparecer en este texto, proponemos Ricote y Alhama de Murcia. Vayamos por partes.
Ricote
La actual Región de Murcia, por su ubicación al sur de la península ibérica, fue un territorio profundamente islamizado desde principios del siglo VIII. Tras la conquista cristiana de estas tierras, numerosos musulmanes se quedaron en ellas. No fueron pocos los que se refugiaron en las zonas montañosas. Ricote fue una de sus bases y en la actualidad podemos apreciar los rastros que aún quedan de aquellos poblamientos.
En este pueblo vamos a deleitarnos con las vistas del valle del Segura que se pueden contemplar desde sus miradores. Algunas de ellas se ubican incluso a una altura de 650 metros. La población de Ricote, que supera el millar de habitantes, está dispersa en más de diez pedanías.
Podemos combinar, por otra parte, los paseos por el valle con los que realicemos por el casco urbano. En él recomendamos visitar algunos Bienes de Interés Cultural. Religiosos, como la Iglesia de San Sebastián. Y civiles, como el Palacete de los Álvarez-Castellanos y el Castillo Alharbona.
Alhama de Murcia
Dentro del término municipal de Alhama de Murcia, se encuentra el Centro de Visitantes Ricardo Codorniu. Recibe este nombre en honor a uno de los ingenieros que, a finales del siglo XIX, se ocupó de reforestar y recuperar los acuíferos de la sierra de Espuña. De hecho, hubo habitantes en esta zona desde el Eneolítico, debido a sus recursos hídricos. En la actualidad son ya más de veinte mil los ciudadanos que viven en este pueblo.
Hoy en día hay un Parque Natural en el territorio de la localidad. Sus terrenos se van empinando a medida que crece la belleza de la vegetación y de la fauna. No será extraño cruzarnos con ardillas a nuestro paso por la cuenca del río Espuña.
Y, si nos adentramos en su patrimonio monumental, sobresale la fortaleza de su castillo, cuya construcción islámica data de los siglos XI y XII. No podemos dejar de visitar tampoco las Iglesias de la Concepción y de San Lázaro Obispo. Si, además, nos apetece que nos ofrezcan una interpretación de calidad sobre la historia del pueblo, deberemos dejarnos caer por el Museo Arqueológico Los Baños.
En definitiva, si estamos pensando en una escapada que aúne aventura y turismo, Ricote y Alhama de Murcia son alternativas a tener muy en cuenta.