La Vía Verde del Mar, en la provincia de Castellón, es una de las rutas más atractivas del litoral mediterráneo
Una vía verde junto al Mediterráneo
Este itinerario sigue el antiguo trazado ferroviario que conectaba Benicàssim y Oropesa del Mar, hoy transformado en un camino perfecto para caminar, correr o recorrer en bicicleta mientras se disfruta del mar prácticamente durante todo el recorrido.
Su gran encanto reside precisamente en eso: el paisaje. La ruta discurre entre pinos mediterráneos, pequeñas calas, túneles y miradores sobre el Mediterráneo, lo que la convierte en una vía verde especialmente fotogénica y muy agradable durante gran parte del año.
Además, es una ruta muy accesible, ideal tanto para senderistas tranquilos como para familias o cicloturistas que buscan una escapada sencilla pero espectacular.
Ficha técnica de la Vía Verde del Mar
- Ubicación: entre Benicàssim y Oropesa del Mar (Castellón)
- Longitud: aproximadamente 5,7 km (solo ida)
- Tipo de firme: asfalto y gravilla compactada
- Dificultad: fácil
- Uso: senderismo, bicicleta y running
- Desnivel: prácticamente inexistente
- Infraestructura: 1 túnel iluminado, falsos túneles y un puente metálico
El itinerario forma parte también de la ruta cicloturista europea EuroVelo 8, que recorre buena parte de la costa mediterránea.
Un paseo entre calas, túneles y miradores
La vía verde comienza en el extremo norte de Benicàssim, junto a la playa del Voramar, donde se situaba el antiguo apeadero ferroviario de las Villas.
Desde aquí el camino se adentra rápidamente en un paisaje más natural, alejándose del núcleo urbano. El recorrido sigue siempre muy cerca del mar, ofreciendo panorámicas continuas del litoral castellonense.
A lo largo de la ruta aparecen algunos de sus puntos más característicos:
- Túneles ferroviarios rehabilitados, que atraviesan pequeños promontorios rocosos.
- Miradores naturales desde los que contemplar la costa y las calas escondidas.
- Tramos rodeados de vegetación mediterránea, con pinos que perfuman el ambiente.
- Pequeñas playas y calas, perfectas para hacer una pausa en verano.
La sensación es la de recorrer un antiguo camino industrial convertido en un agradable paseo natural.
Una ruta ideal para todos
Una de las grandes ventajas de la Vía Verde del Mar es su accesibilidad. El trazado ferroviario original hace que el recorrido sea prácticamente llano, lo que permite disfrutarlo sin grandes esfuerzos.
Esto la convierte en una ruta perfecta para:
- Senderistas que buscan un paseo tranquilo
- Ciclistas que quieren pedalear junto al mar
- Familias con niños
- Corredores que prefieren itinerarios sin tráfico
Además, al unir dos localidades costeras bien comunicadas, siempre existe la opción de realizar solo un tramo y regresar en transporte público o repetir el recorrido disfrutando nuevamente del paisaje.
Consejos para recorrer la Vía Verde del Mar
Si estás pensando en descubrir esta ruta, ten en cuenta algunas recomendaciones:
- Evita las horas centrales del verano, ya que algunos tramos tienen poca sombra.
- Lleva agua, especialmente si haces la ruta completa ida y vuelta.
- Respeta la convivencia entre ciclistas y senderistas, ya que ambos comparten el itinerario.
- Aprovecha los miradores y calas, son algunos de los rincones más bonitos de la ruta.
La primavera y el otoño suelen ser las mejores estaciones para recorrerla, con temperaturas suaves y un paisaje especialmente agradable.
Una escapada costera perfecta
La Vía Verde del Mar demuestra cómo antiguos trazados ferroviarios pueden transformarse en auténticos corredores naturales.
Entre acantilados suaves, vegetación mediterránea y vistas continuas al mar, esta ruta es una de las vías verdes más escénicas de la costa española. Un recorrido corto, accesible y muy visual que invita a caminar sin prisas y a disfrutar del Mediterráneo en estado puro.