Cuando llega el calor, cambiar el asfalto por senderos junto al agua se convierte en uno de los mejores planes del verano. Rutas entre cascadas, pozas naturales, lagos de montaña y ríos cristalinos donde caminar, desconectar… y refrescarse.
España está llena de rincones perfectos para combinar senderismo y naturaleza con un merecido baño en plena ruta. Lugares donde el paisaje invita a bajar el ritmo y disfrutar del entorno de una forma diferente.
Si este verano buscas rutas accesibles, espectaculares y perfectas para los meses cálidos, aquí tienes algunas de las más recomendables para disfrutar del aire libre cuando suben las temperaturas.
Lagos de Saliencia (Asturias)
En pleno Parque Natural de Somiedo, los Lagos de Saliencia ofrecen una de las rutas más bonitas y refrescantes del norte de España.
El recorrido atraviesa lagos glaciares rodeados de montañas verdes, pastizales y miradores naturales espectaculares. La combinación de agua, paisaje de alta montaña y clima fresco convierte esta zona en un auténtico refugio para escapar del calor del verano.
Además, es una ruta relativamente sencilla y muy agradecida para disfrutar sin prisas.
Perfecta para quienes buscan naturaleza en estado puro y paisajes típicos de la montaña asturiana.
Cascadas de Ardonés (Huesca)
El Pirineo aragonés nunca falla cuando llega el verano, y las Cascadas de Ardonés son una joya todavía poco masificada.
La ruta discurre entre bosques, arroyos y pequeñas cascadas de agua cristalina que acompañan gran parte del recorrido. El sonido constante del agua y la sombra natural hacen que incluso en los días más cálidos la experiencia resulte especialmente agradable.
Además, las vistas hacia el valle de Benasque convierten esta excursión en una combinación perfecta de montaña, agua y paisaje pirenaico.
Un rincón ideal para quienes disfrutan de rutas tranquilas y entornos naturales poco alterados.
Río Chíllar (Málaga)
Si hay una ruta veraniega famosa en España, esa es la del Río Chíllar.
Situada en Nerja, esta experiencia es diferente a cualquier otra porque gran parte del recorrido se realiza caminando directamente por el agua. Entre paredes estrechas, pozas y pequeños saltos naturales, avanzar por el cauce del río se convierte en una auténtica aventura refrescante.
Durante los meses de calor, el agua y la sombra de algunas zonas hacen mucho más llevadera la caminata.
Eso sí, precisamente por su popularidad, conviene evitar las horas centrales del día y, si es posible, acudir entre semana o temprano por la mañana.
Una ruta perfecta para familias, grupos de amigos y quienes buscan una experiencia divertida y distinta.
Lagos de Lloroza (Cantabria)
A los pies de los Picos de Europa, los Lagos de Lloroza son uno de esos paisajes que parecen sacados de una postal.
El acceso desde Fuente Dé permite disfrutar rápidamente de un entorno de alta montaña donde el agua y las vistas dominan completamente el paisaje. Los lagos aparecen rodeados por las impresionantes paredes rocosas de los Picos, creando un escenario espectacular para caminar en verano.
Las temperaturas suelen ser mucho más agradables que en otras zonas durante los meses cálidos, por lo que es una magnífica opción para quienes buscan aire fresco y rutas de montaña accesibles.
Ideal para disfrutar de una jornada tranquila entre lagos y panorámicas increíbles.
Cascada de Belabarce (Navarra)
En el Valle del Roncal, la Cascada de Belabarce es uno de los rincones más bonitos y fotogénicos de Navarra.
La ruta atraviesa bosques húmedos y senderos muy agradables hasta llegar a una cascada rodeada de vegetación exuberante. El ambiente fresco y la presencia constante del agua hacen que el recorrido sea especialmente recomendable durante el verano.
Es una excursión corta y sencilla, perfecta para quienes quieren combinar naturaleza, fotografía y una caminata relajada.
Un pequeño paraíso verde escondido entre montañas.
Gorg de Santa Margarida (Girona)
Cataluña esconde algunas de las pozas naturales más espectaculares del país, y el Gorg de Santa Margarida es una de las más conocidas.
Ubicada en la comarca de La Garrotxa, esta poza destaca por su impresionante cascada y por el entorno volcánico que la rodea. El contraste entre roca, vegetación y agua crea un paisaje especialmente atractivo durante los meses de verano.
Aunque el acceso requiere una pequeña caminata, la recompensa merece totalmente la pena.
Eso sí, al tratarse de un lugar muy popular en temporada alta, lo mejor es visitarlo temprano para disfrutarlo con mayor tranquilidad.
Otras rutas perfectas para combatir el calor
España ofrece muchísimas alternativas para quienes buscan senderismo con agua durante el verano. Algunas otras rutas muy recomendables son:
- La Ruta del Cares (Asturias y León), con el río acompañando gran parte del recorrido.
- El Nacedero del Urederra (Navarra), famoso por sus aguas turquesas.
- La Ruta de las Caras en Cuenca, perfecta para combinar naturaleza y sombra.
- El Charco Azul en El Hierro, uno de los mejores baños naturales de Canarias.
- La Ruta de las Pasarelas del Vero (Huesca), ideal para los amantes de barrancos y agua.
Senderismo y verano: la combinación perfecta
Durante los meses cálidos, elegir rutas con agua, sombra o zonas de baño puede marcar completamente la diferencia.
Además de resultar más agradables, este tipo de recorridos permiten disfrutar del senderismo de una forma más relajada y refrescante. Eso sí, incluso en rutas acuáticas o de montaña, es importante ir bien preparados: calzado adecuado, protección solar, agua suficiente y ropa transpirable siguen siendo imprescindibles.
Porque cuando suben las temperaturas, no hay mejor sensación que terminar una ruta junto a una cascada, una poza natural o un lago de montaña.